Archivos para la Categoría 'Nietzsche'

no-Sacrosanto, no-Grande y no-Único no-Método no-Universal de no-Visionado de no-AVismos

Cuando miras al AVismo, el AVismo también te mira a ti.
fedregüico El Tres Veces Grande

no-Sacrosanto, no-Grande y no-Único no-Método no-Universal de no-Visionado de no-AVismos:
no-by er no-menda no-lerenda.

respira. acepta. ama.

Artículos relacionados

____________________________________________________

Si has disfrutado con esta entrada, subscríbete gratis a Sé y Haz aquí.
Si no, pues nada.

Ir al Índice de artículos

Leonardo: abandonado Abbanderado.

Si nos es posible, hay que hacer reír hasta a los muertos.

Leonardo da Vinci

Y Punto.

____________________________________________________

Si has disfrutado con esta entrada, subscríbete gratis a Sé y Haz aquí.
Si no, pues nada.

Ir al Índice de artículos

Documental de En Portada: El Orden criminal del Mundo.

Despierta frasecita de

Eduardo Galeano. - SéyHázcrata. Porque puede.

Acojonante documental de En Portada, con Eduardo Galeano y Jean Ziegler entre otros.

¡CUIDADO! A partir del minuto 14 se pone obsceno.

Jean Ziegler - SéyHázcrata. Porque puede.

Los verdaderos amos del mundo hoy en día, en primer lugar son invisibles, no están sometidos a ningún control social, sindical, parlamentario…

Son hombres en la sombra que detentan el gobierno del mundo.

Detrás de los Estados, detrás de las Organizaciones Internacionales, hay un gobierno oligárquico de muy poca gente.

Muy poca gente, pero que cuenta con una potencia, una influencia, un control social sobre la Humanidad como jamás un Papa, ni un Emperador ni Rey alguno han tenido a lo largo de la Historia de los Hombres.”

Relator especial de ONU para el Derecho a la Alimentación y profesor de sociología en la Universidad de Ginebra y la Sorbona, París. Es Doctor en Derecho y Ciencias Económicas y Sociales por la Universidad de Berna.

En Portada: El Orden criminal del Mundo.

Que nadie se altere en demasía: afortunadamente, fue emitido de tapadillo a las 12 de la noche. ¡juassss! :D No fuera a ser que se nos revolviera el rebañito y le diera por ponerse a PENSAR. :twisted: ¡Haaasta ahín podíamos llegar! Estas cosillas, al igual que ocurre con Redes, comotodoelmundosabe, no venden. ¡Ni faaalta que hace, carambita!

Datitos:

En todo el mundo, 100.000 personas mueren de hambre CADA DÍA.

Cada 5 segundos, en el mundo muere de HAMBRE un niño de menos de 10 años.

856 millones de personas, 1 de cada 6, está permanentemente malnutrida.

Según la FAO, el planeta es capaz de producir lo suficiente para alimentar con 2700 Kcalorías diarias a 12.000 millones de personas. Somos 6.000 millones.

Las cúpulas directivas de las 500 corporaciones más potentes del mundo controlan el 52% de la riqueza mundial.

A nivel mundial, tan sólo el 20% de la población consume el 80% de los recursos naturales del planeta.

La MITAD del planeta vive en la POBREZA.

Psché. Datitos de ná.

Analiza “El orden criminal del mundo”


En el reportaje se analiza la reducción de derechos en todo el mundo.

“En portada” programa dirigido por Juan Antonio Sacaluga, ofrece el jueves 14 de septiembre a las doce de la noche “El orden criminal del mundo”, un reportaje en el que dos figuras internacionales analizan el orden del mundo.

El ensayista suizo Jean Ziegler, relator de la ONU, y el escritor uruguayo Eduardo Galeano, coinciden en calificar el orden del mundo de “criminal”. Ambos ahondarán en todos y cada uno de los extremos de ese “orden criminal”: el debilitamiento del estado nacional, el surgimiento de un nuevo tipo de capitalismo y la seducción drástica de derechos en todo el mundo, desmenuzando las causas del miedo cotidiano y la inseguridad global.

Junto a sus voces se escuchan también en el reportaje, como contrapunto, las de la ex ministra de cultura de Malí, Aminata Taoré; el juez Baltasar Garzón; el dirigente campesino colombiano Hector Mondragón, el jurista norteamericano William Goodman o los españoles en África JoséCollada y Ángel Olarán.

“El orden criminal del mundo” cuenta con guión de Vicente Romero, imagen de Jesús Mata y Miguel del Hoyo y sonido de Carlos Días Oliván y Francisco Rueda.

Y yo me pregunto… ¿qué voces científicas se están empapando de esto? ¿Dónde están los verdaderos, auténticos, curiosos e inquisitoriales CIENTÍFICOS cuando se les necesita?

ADVERTENCIA: Al igual que el de Zeitgeist, purita Conspiranoia.

¡Rebañufitos der mundo, cuerpo a tierra! :shock:


¿mandeeeee? pero eto… ¿qué é lo que éeeee? beeeeeeeeeeeeeehhhhhhhh

Sólo quienes sean capaces de encarnar la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido.

Ernesto Sábato a los jóvenes: tengo FE en ustedes.

Timothy Leary. R-eVolucionario.

Periodista: ¿Qué debería hacer la gente una vez que ha CONECTADO?

Timothy Leary: Encuentra a los otros.

Artículos relacionados:

Enlaces externos:

En Portada: El Orden criminal del Mundo.

____________________________________________________

Si has disfrutado con esta entrada, subscríbete gratis a Sé y Haz aquí.
Si no, pues nada.

Ir al Índice de artículos

Homo Ludens y el Jugar. Huizinga y Neo-Ludismo. Glenn Gould, ACDC, Marilyn Mason… ¿¡¡¡Y por qué no me chupa la polla!!!?

Sublime libro:

“El juego oprime y libera, el juego arrebata, electriza, hechiza.”

JOHAN HUIZINGA, Homo ludens,

El juego es una función llena de SENTIDO, pues en él hay algo que rebasa el instinto mediato de conservación que confiere un sentido a la ocupación vital: Todo juego significa algo, por el hecho de albergar el juego un sentido se revela en él, su esencia, la presencia de un elemento inmaterial. Por lo general, las explicaciones acerca de juego se ocupan superficialmente de qué y cómo se juega, o bien se aborda el fenómeno del juego con los métodos de la ciencia experimental, pero no se le dedica la atención a la peculiaridad del juego, profundamente enraizada en lo estético. Tampoco en los análisis biológicos se explica la intensidad del juego, esa capacidad suya de hacer perder la cabeza en la que radica su esencia, lo primordial, porque al conocer el juego se conoce el espíritu, y es la irrupción espiritual la que cancela la determinabilidad absoluta y hace posible la existencia del juego, lo hace pensable y comprensible. Su existencia corrobora constantemente, y en el sentido más alto, el carácter supralógico de nuestra situación en el cosmos.

Johan Huizinga en su libro Homo ludens dice que el juego es una forma de actividad llena de sentido, no sólo es una función social. No busca los impulsos naturales que condicionan el hecho de jugar, sino que se le considera en sus múltiples formas concretas como una estructura social, y se empeña en comprenderlo en su significación primaria, tal como la siente el mismo jugador, y si se sabe que descansa en una manipulación de determinadas formas, en cierta configuración de la realidad mediante su trasmutación en formas de vida animada, en ese caso hay que comprender, ante todo, el valor y la significación de dichas formas de aquella figuración, y observar la acción que ejercen en el juego mismo y de comprenderlo así como un factor de la vida cultural.

Al juego se invita con ciertas actitudes y gestos ceremoniosos, en él el lenguaje en una palabra nombra, levanta las cosas a los dominios del espíritu, jugando fluye el espíritu creador del lenguaje constantemente de lo material a lo pensado: Tras cada expresión de algo abstracto hay una

M * E * T * Á * F * O * R * A

y tras ella un JUEGO DE PALABRAS.

De esta manera la humanidad se crea constantemente su expresión de la existencia, un segundo mundo inventado, junto al mundo de la naturaleza. De la misma manera en el mito hay también una figuración de la existencia, pues el hombre primitivo trata de explicar lo terreno y funde las cosas en lo divino, y en cada una de esas fantasías con que el mito reviste lo existente, juega un espíritu inventivo.

El juego está fuera de la disyunción sensatez – necedad, pero también del contraste verdad – falsedad, bondad – maldad, porque no es una función moral, en él no se dan ni virtud ni pecado.

Más bien entra en el dominio de lo estético, porque tiende a acompañarse de toda clase de elementos de belleza.

Todo juego es, antes que nada, una actividad libre.

El juego por mandato no es juego sino una réplica de un juego:

El juego es LIBRE, es LIBERTAD.

No es la vida corriente, o la vida propiamente dicha, más bien consiste en escaparse de ella a una esfera temporal de actividad que posee su propia tendencia, que puede absorber por completo, y en cualquier momento, al jugador.

La oposición “en broma” y “en serio” oscila constantemente, el valor inferior del juego encuentra su límite en el valor superior de lo serio.

Por su valor expresivo y por su significación funciona realizando conexiones espirituales: el juego humano, en todas sus formas superiores, cuando significa o celebra algo, pertenece a la esfera de la fiesta o del culto, la esfera de lo sagrado, se aparta de la vida corriente por su lugar y por su duración, estar encerrado en sí mismo es otra de sus características, siempre se juega dentro de determinados límites de espacio y tiempo, agota su curso dentro de sí mismo: Este comienza y, en determinado momento, ya se acabó. Terminó el juego.

Mientras se juega hay movimiento, un ir y venir, un cambio, una seriación, enlace y desenlace, y después permanece en el recuerdo como creación o como TESORO ESPIRITUAL, es transmitido por tradición y puede ser repetido en cualquier momento, otra de sus propiedades esenciales.

Todo juego se desenvuelve dentro de su campo que, material o idealmente, de modo expreso o tácito, está marcado de antemano. De esta manera, no hay diferencia entre un juego y una acción sagrada, ya que ésta se desarrolla en las mismas formas que el juego, tampoco el lugar sagrado se diferencia formalmente del campo lúdico: el estadio, la mesa de juego, el círculo mágico, el templo, la pantalla, son todos ellos, por la forma y la función, campos de juego, es decir terreno consagrado, dominio santo, cercado, separado, en los que rigen determinadas reglas; son mundos temporarios dentro del mundo habitual, que sirven para la ejecución de una acción que se consuma en sí misma.

Dentro del campo de juego existe un orden propio y absoluto, el juego CREA ORDEN, es ORDEN.

Lleva al mundo imperfecto y la vida confusa una perfección provisional y limitada, puesto que la desviación más pequeña estropea todo el juego, le hace perder su carácter y lo anula. Esta conexión íntima con respecto al orden es el motivo de por qué el juego parece radicar dentro del campo estético, porque en la tendencia del juego a la belleza, el factor estético es idéntico al impulso de crear una forma ordenada que anima al juego en todas sus figuras: El juego oprime y libera, el juego arrebata, electriza, hechiza.

Está lleno de las dos cualidades que el hombre puede encontrar en las cosas y expresarlas:

RITMO y ARMONÍA.

Otro elemento importante es la tensión, que quiere decir incertidumbre, azar; es un tender hacia la resolución.

Cada juego tiene sus propias reglas, se determina lo que ha de valer dentro del mundo provisional que ha destacado, y en cuando se traspasan las reglas se deshace el mundo figurado, se acabó el juego.

Cuando hay un jugador tramposo, hace como que juega y reconoce, al menos en apariencia, el círculo mágico del juego, pero se le perdona su pecado más que al aguafiestas, porque es éste quien traiciona por no haberse atrevido a jugar, o porque no debió hacerlo.

El aguafiestas deshace el mundo mágico y por eso es cobarde y es expulsado, aunque puede ocurrir que él componga por su parte un nuevo equipo con nuevas reglas del juego, porque es precisamente el PROSCRIPTO, el REVOLUCIONARIO, el miembro de la SOCIEDAD SECRETA, el HEREJE, quien suele ser extraordinariamente activo para la formación de grupos, y lo hace muchas veces con alto grado de elemento lúdico; además, para los niños aumenta el encanto de su juego si se hace de él un secreto.

El juego, en su aspecto formal, es una acción libre ejecutada “como si” y sentida como situada fuera de la vida corriente, pero que puede absorber por completo al jugador sin que haya en ella ningún interés material ni se obtenga en ella provecho alguno, que se ejecuta dentro de un determinado tiempo y un determinado espacio, que se desarrolla en un orden sometido a reglas y que da origen a asociaciones que propenden a rodearse de misterio o a disfrazarse para destacarse del mundo habitual.

El juego es una lucha por algo o una REPRESENTACIÓN de algo.

Ambas funciones pueden fundirse de suerte que el juego represente una lucha por algo o sea una pugna a ver quién reproduce mejor algo, ya que en el juego se copia algo, se presenta en más bello, sublime o peligroso de lo que generalmente es, su representación es una realización aparente, una figuración, es decir, un representar o expresar por figura.

El juego está lleno de ORDEN, TENSIÓN, MOVIMIENTO, SOLEMNIDAD y

E N T U S I A S M O.

Sólo en una fase posterior se adhiere a este juego la idea de que en él se expresa algo: una idea de la VIDA.

Entre las características formales del juego, la más importante es la abstracción especial de la acción del curso de la vida corriente; se demarca, material o idealmente, un espacio cerrado, separado del ambiente cotidiano. En ese espacio se desarrolla el juego y en él valen las reglas.

También la demarcación de un lugar sagrado es el distintivo primero de toda acción sacra.

El HECHICERO, el VIDENTE, el SACRIFICADOR comienzan demarcando un lugar sagrado, suponen un lugar consagrado también el sacramento y el misterio.

Al igual en el juego está la pista, el cielo y el infierno en la rayuela, el tablero de ajedrez, no se diferencian formalmente del CÍRCULO MÁGICO.

La necesidad de la demarcación y apartamiento se debe a la preocupación de defender lo consagrado de las influencias dañinas de fuera, que serían especialmente peligrosas en el estado que cobra lo consagrado.

El jugador puede entregarse, con todo su ser, al juego, y la conciencia de “no tratarse más que de un juego” puede trasponerse totalmente.

El gozo, inseparablemente vinculado al juego, no sólo se transmite en tensión sino, también, en elevación. Los DOS POLOS del estado de ánimo propio del juego son el ABANDONO y el ÉXTASIS.

Este estado de ánimo es, POR NATURALEZA, INESTABLE.

En todo momento la vida ordinaria puede reclamar sus derechos, ya sea por un golpe venido de fuera, que perturba el juego, por una infracción de las reglas o, más de dentro, por una extinción de la conciencia lúdica debido a la desilusión y desencanto.

El juego es una acción u ocupación LIBRE, que se desarrolla dentro de unos límites temporales y espaciales determinados, según las reglas absolutamente obligatorias, aunque libremente aceptadas, acción que tiene su fin en sí misma y va acompañada de un sentimiento de TENSIÓN y ALEGRÍA y de la Conciencia de Ser de otro modo que en la vida corriente.

HUIZINGA, Johan. Homo ludens. Ed. Alianza, 1990, Madrid. (El libro de bolsillo, 412).

Fuente: http://noemagico.blogia.com/2007/061501-homo-ludens.php

Este y otros textos de Huizinga, acompañado con otras profundas e irracionales intuiciones que jamás trataré de racionalizar, ni muchísimo menos demostrar, son lo que a mí personalmente me da la pauta para manifestar que Steven Pinker, cuando se refiere a la música como un simple accidente evolutivo sin mayor sentido y, desde el punto de vista biológico, completamente inútil, en mi egomemiconmigomía opinión, Pinker sencillamente NO SE EMPAPA.

Y es, exactamente el mismo motivo por el que en mi opinión, Freud, al despreciar la MÚSICA de la forma en que lo hizo, tampoco se enteró de nada.

Sí es cierto que hay que reconocerle a Freud que al menos intuyó que Nietzsche la tocaba, al referirse a él como la persona con mayor Cognoscimiento de Sí Mismo, que más lejos y profundo había llegado acerca de la esencia de en lo que consiste Ser Humano de cuantas había conocido. Por cierto, Freud le robó a Nietzsche los conceptos del inconsciente, la represión, el sentido de los sueños como ilusiones de ilusiones, o el de la tan pésimamente comprendida proyección. Pero eso no es lo peor, lo peor es que el MIERDA de Freud, en su prepotente altanería tan característica de según qué ambientes científicos, académicos y necesariamente serios, siempre NEGÓ haber leído jamás a Nietzsche. Patético. Como dice el otro… en el caso de Freud, se cumple más que nunca eso de que “el que no es hijo de nadie es un HIJO DE PUTA.”

De hecho, en mi nada academicista y completamente lega opinión, me atrevería a afirmar no-rotunda, no-absoluta y no-categóricamente que estar cuerdo-loco consiste en saber encontrar, componer, crear, jugar y tocar (=to PLAY, en inglés, se utiliza con ambos significados) cada uno su personal

Sinfonía del SeryHacer.

El profundo amor por la música (como la de su admirado-denostado Wagner) que sentía Nietzsche iba, sencillamente… más allá.

Aprehender y Comprender el valor del Arte, de la Belleza, del Juego (LILA lo llaman en el hinduismo), de la Música, tocar la ALEGRÍA del Ser y Hacer es aprehender y comprender al Hombre y su Mundo, a la [R-r]ealidad y al Universo.

Es aprehender y comprender a Ken Wilber, sus holones molones y su sentido del KOSMOS.

Opino de que.

“Sin Música, la vida sería un error.”
Nietzsche




AMO profunda e intensamente sin tensión y tensamente con intensidad el SeryHacer de Glenn Gould. Y su silla.
Tanto como me AMO a mismo.

No más. No menos.

http://video.google.com/videoplay?docid=7903170541313654905 - Glenn Gould. Samadhi en Acción.

http://video.google.com/videoplay?docid=2662189955665653124 - Glenn Gould - El Alquimista
http://video.google.com/videoplay?docid=-6984208089899995423 - Variaciones Goldberg.
http://video.google.com/videoplay?docid=318854992669373005 - El Mundo de Glenn Gould.
http://video.google.com/videoplay?docid=-2626723245082747523 - Concierto de Branderburgo Nº 5.

No más, no menos de lo que lo pueda hacer también por Angus Young o Bon Scott. ¡¡Nos ha jodido!!



ACDC / Highway to HELL.

Living easy, livin’ FREE
Season ticket, on a one - way ride
Asking nothing, leave me BE!
Taking everything in my stride
Don’t need reason, don’t need rhyme
Ain’t nothing I would rather do
Going down, party time
My friends are gonna be there too

I’m on the highway to hell
Highway to hell
I’m on the highway to hell
Highway to hell

No stop signs, speedin’ limit
Nobody’s gonna slow me down
Like a wheel, gonna spin it
Nobody’s gonna mess me ’round
Hey Satan! Paid my dues!

Playin’ in a rockin’ band
Hey Mama! Look at me
I’m on my way to the promise land

I’m on the highway to hell
Highway to hell
I’m on the highway to hell
Highway to hell

Dont stop me!

Yeahhhhhhh!!!



Marilyn Mason - Místico. Y SéyHázcrata. O al revès. :twisted:

Acaso sean Una y la Misma cosa, quiénnn sabe… :roll:

Le casó el Jodo, por cierto. Je.
Pero, muy especialmente, JUGADOR.

Toditos ellos, empezando por Gould, ¡inmaduríiiisimos para vivir en uni-[n]-formada s[u-o]ciedad, of course! Y anda que el Angus, otro que va de uniformadito por la vida! :D :D :twisted: :D

Marilyn Mason - Highway to Hell

Southpark… ese inocentemente descojonante y decondicionante fenómeno de masas entre millones y millones de rebeldes chavalitos y no tan chavalitos por todo el Orbe…

1º:

¿¡¡¡Y por qué no me chupa la polla!!!?

2º:
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.

tictactictactictactictac:twisted:

Artículos relacionados:

____________________________________________________

Si has disfrutado con esta entrada, subscríbete gratis a Sé y Haz aquí.
Si no, pues nada.

Ir al Índice de artículos

Nadácrata susurra. SéyHázcrata escucha.

Satán en su Gloria Original - William Blake.

Cada brizna de hierba tiene su propio ángel que le susurra:

“Crece. Crece.”

El Talmud

Namasté, Nadácrata, namasté.

“Los muertos cantan sus propias nanas,
las sirenas sus propios sonidos,
los picapedreros pican piedra.”
-[g.n.]–

Saludos,

(I)
Me pareció leer a una linda gatita, azul como la luna. Maullando con suavidad y dulzura. Su maullido inquiriendo al SéyHázcrata qué meme posee cada pensamiento. Esto, en mi humilde (y errante) opinión, es análogo a “¿A qué sabe el agua?”.

Depende de la fuente, no?. De lo alejada que transcurra de su manantial, no?. De las tuberías y de lo que se le haya echado en ella, no?.

Sea que un pensamiento es pensado por un meme y sea que cada pensamiento pertenezca al meme que lo ha pensado.

Sean diferenciables pero indisociables los múltiples pensamientos que, con sincronía o no, pueden pensarse a la vez. Y sean los pensamientos pensados por memes inferiores abrazados por pensamientos pensados por los pensamientos superiores. Así como la luz abraza a la sombra tragándosela. O como los párrafos se tragan a las frases y éstas a las palabras que engullen a las letras.

(II)
En mi parecer, cada uno trata de decir su palabra así como partiendo de sí mismo o misma. Sabiendo lo que va sabiendo y haciendo su palabra a partir de ese conocimiento. Con esto de los memes, aún tengo más a bien este parecer que digo. Dependiendo de cuál meme toma mi palabra así me suena ésta cuando la hablo.
También es mi parecer que cuando los pueblos coloniales -entre los que se encuentra mi pueblo- fueron a conquistar las tierras indígenas, éstos últimos fueron pillados por sorpresa. Pero que ya han pasado quinientos años y a los conquistadores ya se les ha quitado la máscara. Y a los indígenas que han sobrevivido ya se les ha civilizado casi completamente.

Leí que escribió el Delegado Zero que cuando aún él vivía en la ciudad se reunía con sus compañeros en clandestino para buscarle formas y fondos a la revolución. Que aprovechaban los tiempos de protección social para pensar y preparar para cuando estallara la chispa. Leí que escribía Marcos que algunos se decidieron por marcharse de la urbe y atrincherarse en la selva. Y desde allí, desde afuera, observar al conquistador convertido ya en neoliberal. Desde afuera, morder y…

Y, pese a tratar de gobernarme yo en la vida sin violencia, soy capaz de entender la desesperación, la impotencia, la rabia que causa la injusticia en los humanos. En particular la sufrida por los pueblos indígenas. No sea la prontitud impetuosa de la acción-reacción causa legítima del uso de la violencia.

Pero, con V de Vendetta o con V de MonteCristo, sí lo sea la que nace del último grito que le queda en el pecho a un humano vejado y lo invierte en desmontarles el chiringuito a los verdaderos violentos en lugar de en desgallitarse en quejas, lamentos o reclamaciones tan sobradamente veladas estériles mientras, de paso -y gracias a su disidencia- va sobreviviendo.

No conozco lo que allá en Colombia sucede pero tomando el envite de Josefina: así en genérico, el rojo me parece el color de los guerrilleros. Naranja el del gobierno.Azul, casi morado, el de la sociedad. Y el de los observadores internacionales el amarillo.

(III)
Me pareció oler un aroma rancio. Se asimilaba al espíritu que se desprende del humus revuelto. Me dejé guiar por mi olfato y arribé adonde nacía ese olor. Podrido -entre fermentado y florecido-, colgado de esta rama del árbol del SéyHázcrata, lo hallé. Un lapo verde -denso escupitajo de mocosidad- tratando, con su mera presencia, de restarle excelencia.

Como quien interpreta el poso del café en el fondo de un vaso, me dedico a interpretar este lapo.

-*-.
Pensando posibles usos de la espiral aplicada a la Evolución de la Conziencia Humana se me configura en la mente la siguiente justificación:
A menos que uno se interne en paradigmas creacionistas, cualquier representación conceptual del camino evolutivo -ya sea de las especies, de las conziencias, de las sociedades, etc.- supone un plano, o mapa, o guía. Incluye, o integra, en un mismo punto de intersección el pasado y el presente procelando el curso que, entonces, tomará el río en el futuro.
Siendo la evolución a la vida humana lo que el movimiento (cuarta dimensión) a las figuras 3D, llámese homo universalis al homo sapiens que se desprende, ya gastado, de su manto color turquesa, y teserapto al cubo que se echa a andar.

-*-..
Pensando por qué 8 y no 10 memes son los que hasta ahora Wilber ha localizado en esta espiral de la evolución de la conziencia humana encuentro muy sosegador observar, con un mínimo de atención, el extremo pintado de color turquesa. Identificar la “no-finalización” del trazo. E interpretar dicho signo de continuidad, o de inconclusión.

-*-…
Pensando por qué alguien que pretende plasmar la evolución de la conziencia humana mediante una forma conceptual gráfica estática -y teniendo presente el carácter lineal de tal evolución (“en el sentido que representa la recta temporal a lo largo de la cual se evoluciona”) así como la inherente configuración cíclica -circular- de cualquier manifestación de la vida hasta ahora observada por el humano- ha escogido una espiral, llego a la siguiente conclusión: pensar sobre esto es estúpido.

-*-….
Pensar que es pretencioso situarse en una atalaya, o en un bastión, alejado del acogedor manto del colectivo, y abrir los ojos y ver y contarlo me parece pretencioso. Pensando cómo sería elevarse hasta el meme turquesa y describir el mundo -o siquiera a mí mismo- desde esa visión me parece alentador. Pensar si Wilber se coloca a sí mismo en el último meme de la espiral me parece irreverente:

los boditshavas ya no se ven de color.

Porque los reúnen todos ...

Salut!

Hola,
He recortado un trozo de un aplec que voy tejiendo a fuerza de yirar en las profundidades de mi ser… varios avatares de mi yomismo realizan un viaje desde su tierra natal hasta las puertas del laberinto donde se halla encerrado el Momotauro (mitad toro mitad niña con el don de escuchar), el último superviviente de la expedición decide no demorar más la entrada en el laberinto y escoge, de las tres puertas que encuentra, la tercera. En este párrafo explico por qué me quedé sin el Negro de mi nombre. La voz, al final, de Gallardo recuerda la afirmación de Derrida.


Tras el desbordante encuentro con el roble Ent en el que Labrador consigue fracturar la hegemonía de su mente y equilibrarse en un punto mixto entre ésta y su corazón, Gallardonegro necesita seguir oyéndole hablar para, a través de la cadencia de su voz, absorver su claridad. Acola a la conversación que vienen manteniendo, sentados en el borde de la explanada bajo la sombra del roble Ent, esperando avivar la comunicación, que La Comunidad no existe, que se ha formado como morrena de glaciar por la suma de una serie de culturas que fueron a parar a aquel extremo del Mundo que es la Comunidad de los Hombres. Dice que la Comunidad nunca llegará a tener una identidad coherente y que lo mejor sería respetar las culturas de cada zona y crear un régimen al estilo de los cantones suizos, es decir mantener una unidad relativa que respetara la diversidad. Labrador acepta el envite y continúa hablando tratando de impulsar cada una de las palabras con la recién engendrada energía que brota de su pecho, independiente, aunque en clara conexión, de su anacrónica racionalidad:

- Estamos atados a un tiempo y un espacio. Sin embargo, no necesitamos inmolarnos a nuestros propios mayores; nuestro abuelo insistía en esta forma de libertad. ¿Recuerdas primo los consejos que nos revelaba en secreto?:

“No creáis en nada simplemente porque lo diga la tradición, ni siquiera aunque muchas generaciones de personas nacidas en muchos lugares hayan creído en ello durante muchos siglos. No creáis en nada por el simple hecho de que muchos lo crean o finjan que lo creen. No creáis en nada sólo porque así lo hayan creído los sabios en otras épocas. No creáis en lo que vuestra propia imaginación os propone cayendo en la trampa de pensar que Dios os inspira. No creáis en lo que dicen las Sagradas Escrituras sólo porque ellas lo digan. No creáis a los sacerdotes ni a ningún otro ser humano. Creed únicamente en lo que vosotros mismos habéis experimentado, verificado y aceptado después de someterlo al dictamen de la razón y a la voz de la conciencia.“

Finalmente, la mente de Gallardonegro se quiebra y comienza a dolerse de los pinchazos patogonómicos de la emergencia que su ser va efectuar. Labrador, a falta de un supuesto enemigo común, como lo fue en su propia experiencia la vorágine dialéctica del árbol Ent, percibe la transmutación de los valores en el cerebro de su primo con semblante optimista. Las punzadas incandescentes le destruyen las ideas provocándole la pérdida del control psicomotriz. “Es buen momento para usar la medicina de nuestro abuelo; sin duda le hará progresar velozmente…” piensa Labrador extrayendo de su zurrón una bolsita de cuero cerrada con un cordoncito, un frasquito con miel, una broca de metal y un coco pequeño. Apresurado en sus gestos, perfora la corteza del coco vertiendo el agua en su cantimplora ya vacía; cuidándose de obtener dos mitades, lo parte con ayuda de una piedra; usándolo como cuenco extrae de la bolsita un puñadito de setas enteogénicas y las mezcla con un poco de miel.“cuando no sepas que hacer, sé como un niño; conecta, sintoniza, fluye: imita al agua, que todo lo vence porque a todo se amolda, fluye, sé flexible, vibra, adáptate siempre a las circunstancias, no te opongas al rumbo del viento, no te enfrentes, no ofrezcas resistencia, no rompas la baraja, cede, pero no cejes, no te detengas, no estanques, no mires atrás…”. Situándose tras la espalda de su primo, trata de sosegarlo instándole a ingerirlas: “tan sólo estarás fuera cinco o seis horas, yo te velaré! Es preciso encomendarnos a la sabiduría de la naturaleza, mastica despacio; recuerda:” Gallardonegro, con la guardia baja, se deja hacer. Come la dulce miel y la traga.

Media hora más algunos minutos se amontan lentos según la percepción de Labrador e ipsofactos según la del psiconáuta. El que tiene los pies en la realidad densa nota el fin de la primera fase en el interior del que tiene el alma por los aires; le habla, aún acariciándole la espalda, induciéndole, recordándole el sentido del viaje.

El viaje de ambos:

- Un ser humano viene al mundo. Ante él se despliega un laberinto: el de la vida. Hay que recorrerlo – y que apurarlo hasta la hez – para llegar a la hora de la muerte con la cabeza levantada y con los ojos inundados por la luz del más allá. Esa es la prueba del laberinto, quien alcanza el centro de éste y se instala en él, como lo hizo Teseo, se centra

vale decir: se convierte en el ónfalo de convergencia de todos los puntos de la Realidad, que es esférica y se divide en dos hemisferios contiguos: el del microcosmos y el del macrocosmos, el del Valle de Lágrimas y el del Reino de los Cielos, el del mundo denso y el del mundo sutil.

Estar centrado significa estar equilibrado, ser un hombre armónico y completo. Teseo lleva en la diestra una espada – el yang – y en la zurda el cabo del hilo que le ha entregado Ariadna (o sea: el yin). La suma de esos dos complementarios le permite encontrar el camino del centro, sortear las trampas que se le tienden, superar todos lo obstáculos, dominar el miedo y la fatiga, arrostrar el peligro, enfrentarse al Minotauro (o a los monstruos del subconsciente individual y del inconsciente colectivo) y darle muerte. O inspirarse con el Momotauro (las creaciones divinas del subconsciente individual y del inconsciente colectivo).

La vida, a partir de ese momento, deja de ser un problema. La felicidad y la certeza de la inmortalidad sustituyen a la zozobra. Desaparece la angustia y el ritmo de la respiración se incorpora a la música de las esferas.

Gallardonegro penetra el mundo sutil retirándose del cobijo de su primo. Lo prueba.

Lo sabe.

Al regresar, tras dormirse en el regazo de Labrador, tras soñar con sus padres, con sus amigos de la infancia, después de comer medio coco y beber su leche, así habla, de pié en la explanada en la cima de la montaña, ante las tres puertas del laberinto protegido por el Momotauro:

- Nosotros, los aeronautas del espíritu. Todos esos pájaros intrépidos que vuelan rumbo a lo lejano, a lo más lejano, ¡en alguna parte, ciertamente, los abandonarán sus fuerzas y se posarán en lo alto de un mástil o en una estéril roca,

y aún estarán muy agradecidos por tan pobre alojamiento!

Pero ¡quién va a inferir de esto que delante de ellos ya no hay inmensos ámbitos libres que han volado tan lejos como es posible volar! Todos nuestros grandes maestros y precursores se han detenido al fin en algún punto, y no es precisamente la postura más noble y elegante la de la fatiga que se detiene; nos pasará igual también a mí y a ti. Mas ¡qué nos importa¡

¡Otros pájaros volarán más lejos!

Esta compresión y creencia nuestra vuela, rivaliza con ellos hacia lo lejos y lo alto; se eleva verticalmente sobre nuestra cabeza y su impotencia y desde las alturas otea las lejanías vislumbrando las bandadas de otros pájaros mucho más poderosos que nosotros que enfilarán hacia donde nosotros hemos enfilado

y donde todo es todavía mar, mar ¡nada mas que mar!

¿Y adónde nos encaminamos? ¿Es que queremos cruzar el mar? ¿Adónde nos arrastra este poderoso afán que anteponemos a cualquier goce? ¿Por qué precisamente en esta dirección hacia allí donde hasta ahora se han puesto todos los soles de la humanidad? ¿Se dirá acaso algún día que también nosotros, tomando rumbo al oeste esperábamos llegar a una India, pero que nos tocó naufragar en lo infinito?; ¿O no, hermanos míos? ¿O no?

Labrador sonríe satisfecho. Sabe seguro que su primo también ha sentido los pinchazos en la mente y no únicamente en el corazón como solía, decantándose hacia un nuevo equilibrio. La situación se les torna favorable, ambos han recorrido un largo camino: acompañados a lo largo de la biosfera y, desde hoy, más unos que nunca, en solitario, a través de la noosfera, desembocando en la teosfera, también. Also.

Sopesa por última vez su decisión; Gallardonegro, considerablemente más valiente que ingenioso, tras repasar mentalmente la trayectoria del viaje que emprendió desde la Comarca, su tierra natal, y que le trajo ante las puertas del laberinto, rememorar las diferentes pistas otorgadas en la fugaz aparición del Momotauro, así como las palabras del roble Ent, al que, por cierto, se acerca y se aleja al comprobar que no presenta un atisbo de movilidad, recordar la advertencia del apabullante vagamundos, busca el frasquito que le legó su hermano mayor, Simpletrece; lo destapa, aspira profundamente el espíritu que de él se desprende, lo vuelve a tapar e introducir en su zurrón, se acerca a la tercera puerta, empuña el pomo, lo acciona, empuja la puerta, contradictoriamente liviana para lo que su textura, rocosa granítica, parece indicar; se protege los ojos con el antebrazo ante el descomunal chorro de luz intensísima que se proyecta desde el interior, avanza unos pasos deslumbrado, oye cerrarse, sola, la puerta tras de sí con un estremecedor estruendo, prueba de apartar su antebrazo pero vuelve a taparse sus heridas pupilas contraídas hasta casi desaparecer, avanza unos pocos pasos más, pierde el equilibrio afectado por un desconocido, para él, cambio en el sentido de la gravedad, nota su cuerpo abandonar la verticalidad, se siente vapuleado e incapaz de taparse el rostro con el antebrazo, nota sus párpados pesados como juicios imposibilitándole orientarse visualmente, comienza a sentirse girando como un asteroide vagando en el ingrávido espacio interestelar, vomita desconcertado, adquiere más, progresivamente, mucha más velocidad en sus giros, no alcanza a comprender cómo no impacta contra algo sino que se arroja yirando en el vacío; pierde el sentido auditivo pasando a oír una dulce, embriagante melodía procedente de todas partes y de ninguna a la vez, le rebrotan las punzadas, esta vez heladas como estalactitas, en el corazón, en la mente, en el sexo, y, poco a poco, progresivamente, invadiéndole el resto del cuerpo hasta fragmentarle la sensibilidad cortando, desbordadas, las transmisiones de su sistema nervioso; percibe el apagón en su neocórtex arrasando, con frío relampagueo, el resto de su jerarquía cerebral hasta desconectar su amígdala aún girando y girando como un calcetín dentro de una lavadora; advierte que su yo, su consciencia, sale disparada de lo que hasta aquel momento le significaba su idea de localización geográfica de su sí mismo; atraviesa, ya no volteando sino con trayectoria exponencial, a ciegas, a sordas, una densidad detectada por su epidermis con profundo hedor a tierra mojada, acabando por impactar, sin dolor ni retroceso, su cuerpo, de nuevo conectado a su cerebro, contra una mullida sustancia. “Uá´´aala!” se susurra antes de sumirse en el éxtasis, “Impresionnátte!”. Se funde en la no consciencia. Observa, plácidamente, la emergencia de un punto, blanco luminoso, procedente de todas partes pero a la vez nítidamente ubicado en un único punto, lo observa contraerse y expandirse acumulándose en el hemisferio izquierdo según él percibe el espacio; presencia, aún si cabe más entregado al nirvaneo, la emergencia de un segundo punto, negro luminoso, meciéndose de forma similar al primero, pero decantándose, concentrándose hacia la semiesfera derecha. Siente paz, inmovilidad frenética, circunvalando su ser; asiste a la proyección no visual, experimental, de infinitas imágenes en un bucle larguísimo pero a la vez instantáneo que emana de los fotones luminosos, tanto de los blancos como de los negros, como si estos fuesen proyectores de imágenes holográficas; descifra el contenido de las proyecciones e identifica sus propias percepciones acumuladas durante su corta vida; se apabulla, se azora, entiende, más acertadamente intuye que, por primera vez desde que giró el pomo de la tercera de las puertas, se requiere su intervención; agita su mano observando atónito el cambio que ello produce en la secuencia de imágenes. Descubre que puede controlarlas con su voluntad: las para, las mezcla, las acelera. Las lleva hasta donde necesita, el momento en el que aquellos desconocidos jinetes irrumpieron en la Comunidad, quemando las casas, vejando a las gentes, incluidos sus padres; detiene la proyección justo en el instante en el que él, con pocos meses de vida, es introducido en un cesto por su abuelo, el momento en el que asestan el golpe en sus ojos y lo dejan ciego de por vida; luego hace avanzar las imágenes hasta mostrar el Templo de la Comunidad, el rostro sonriente de la Diosa en el interior, una hermosa mujer aposentada sobre una falda de aguas dentro de la cual nadan tranquilos infinidad de peces rojos, su regazo, su calor, sus palabras: ¿deseas adentrarte por el camino de la izquierda y regresar a la rueda del Samsara o escoges virar hacia la derecha para antes colocarte el disfraz de Bodhitsava?; las proyecciones desaparecen, el baile de los puntos, separados a un lado y otro, retoman su movimiento expansivo y retráctil; Gallardonegro asiste al florecimiento de la duda en su cerebro; “¿escoger otra vez?” se dice; pero no, su corazón y su sexo no muestran síntomas de indecisión: los puntos blancos a su izquierda se apagan, su percepción de su sí mismo sale disparada hacia la derecha siendo tragada por los puntos negros. La presencia de su cuerpo, su piel, sus pelos, sus huesos renacen en él, sin embargo, ya no como un joven valiente, sino como hombre maduro rondando la vejez; abre por primera vez sus ojos y atiende a lo que sus orejas le transmiten lo cual, junto al sutil aroma del incienso y el delicioso gusto del vino bebe de una copa de oro que , le informan que está comiendo ante una mesa abarrotada de manjares con una mocita, que, a juzgar por su rostro, aguarda una explicación. Aturdido, Gallardonegro deja pasar unos instantes incapaz de situarse en el contexto en el que ha aparecido. Lentamente sus recuerdos le regresan. La joven, ataviada con una túnica morada y una diadema aderezada con bungavillas rojas le presiona: “Gallardo… Gallardo ¿te encuentras bien?”. Omitiendo la reducción en su nombre, Gallardonegro advierte la presencia, a su derecha, de otro joven comensal vistiendo túnica verde que también le tiene clavados los ojos; sus pulmones se llenan de aire y las palabras, envueltas en una cadencia suave, se dirigen a la muchacha fluyéndole delicadamente :

…el reino de un pensamiento-finito sólo puede establecerse sobre la base del encierro y la humillación y el encadenamiento y la irrisión más o menos disimulada del loco que hay en nosotros, de un loco que sólo puede ser el loco de un logos, como padre, como señor, como rey…

Ven que te enseño, cuéntame que me duerma, etc…
TRASLACIÓN y TRANSFORMACIÓN
La religión se ocupa de dar sentido a la sensación de identidad separada creando o reviviendo mitos, historias, cuentros, narraciones y rituales que, en general, ayudan al yo separado a encontrar sentido –y, en consecuencia, a soportar- a los golpes y dardos de la insultante fortuna…

Pero la religión también cumple – aunque de un modo ciertamente minoritario – con la función de promover la transformación y la liberación. Se trata, en este caso, de una función que no fortalece al yo separado sino que los destruye, y no proporciona, por tanto, consuelo, fortaleza, satisfacción y comodidad sino desolación, vacío, ruptura y revolución. Esta función no apunta, pues, al apuntalamiento convencional de la conciencia sino a su transformación y transmutación profunda.

Traslación, dar sentido al yo, horizontal. Un nuevo modo de pensar o de sentir sobre la realidad, brindándole una nueva creencia que puede ser holística en lugar de atomista, relacional en lugar de analítica o subraye el perdón en lugar de la venganza. Pero, en cualquiera de estos casos, la Traslación enseña al yo a traducir su mundo y su ser en función de una nueva creencia, un nuevo idioma, una nueva y maravillosa traducción que atenúa y alivia provisiolamente el terror inherente a toda sensación de identidad separada.

Transformación, trascendencia del yo, vertical. Cuestiona, desafía, testimonia, socava y, finalmente, desmantela el proceso mismo de la Traslación. Con la Trasformación el yo mismo es puesto en entredicho, apresado y literalmente sofocado hasta la muerte. No tiene nada que ver con el consuelo, ni con conseguir nuevas dosis de morfinas para seguir enfentrándose al samsara sino con la búsqueda del infinito que se halla del otro lado de la muerte. De este modo, el yo no se contenta sino que se desvanece.

YOSOYTUES, NADAhagoNADAseQUEDAsinHACER, ACERCAMEtuPALETILLAqueTEpasoELfiloDEmiCUSHILLO, etc…..


todas aquellas personas que hayan experimentado el impacto de la auténtica transformación tienen, en mi opinión, la obligación moral de gritar – ya sea de modo silencioso y amable, con la voz entrecortada por las lágrimas, con la pasión de la sabiduría airada, con el análisis lento y cuidadoso o con el simple ejemplo público - porque, en cualquiera de los casos, la Autenticidad impone la Exigencia y la Obligación de acabar con la autocomplacencia y sacudir, con las mejores armas de que uno disponga, el árbol del Espíritu.

Debes permitir que la realización radical retumbe en tus venas y sacuda a quienes te rodean.


Cualquier realización profunda impone una terrible carga porque quienes ven experimentan simultáneamente la obligación de Transmitir lo que han visto; o, dicho de otro modo, uno sólo pude ver si luego se compromete a comunicar lo que ha visto (ése, precisamente, es el significado último del voto del Bodhitsava). Y por consiguiente, si tú has visto, debes transmitir lo que has visto – ya sea en compasión, con sabiduría airada o con “medios hábiles”- pero, en cualquiera de los casos,

deberás transmitir lo que has visto.


Y ésta es una carga muy pesada, porque no deja lugar alguno a la vacilación y el hecho de estar equivocados no supone ninguna excusa. Poco debe importarnos estar en lo cierto o estar equivocados porque, como nos recordó Kierkegaard,

la verdad sólo podrá vencer las resistencias de este mundo cuando expresemos Apasionadamente nuestra visión.

Poco importa, pues, estar en lo cierto o estar equivocado, porque es la pasión la que alienta nuestro camino.

Nuestra obligación es alentar este descubrimiento y expresarlo con toda la pasión y el coraje del que seamos capaces. Y, en este sentido, cada uno debe gritar del modo en que mejor sepa hacerlo.


¿Acaso estabas pensando en susurrar en voz baja a la oreja del mundo sordo que te rodea? No, amigo mío,

Mario Savio - SéyHázcrata.

debes gritar.

Grita desde tu corazón lo que has visto y hazlo lo más fuerte que puedas.


Grita, pero no lo hagas de forma indiscriminada, procede de manera cuidadosa. Permite el surgimiento en ti de pequeños núcleos de auténtica espiritualidad, centra tus esfuerzos y comienza a transformarte. Y deja luego que esos núcleos vayan expandiéndose lenta, cuidadosa y humildemente, ampliando tu Tolerancia por todas las visiones, aunque abogando inequívocamente por una espiritualidad verdadera, auténtica e integral centrada en la libertada y la liberación. Permite que esos núcleos de transformación vayan persuadiendo amablemente a tus yoes y al mundo, desafiando tu legitimidad y tus limitadoras traducciones y proporcione al aletargado mundo que te rodea una oportunidad de despertar.

Ariadna, la verdad es que hasta el día en que arribé a la Otredad andaba bastante desorientado; sin embargo, tras mucho suplicarle a mi Amada Noche, ésta accedió a traerme: fue poner los pies aquí y perder la noción de realidad. Con el tiempo, he vuelto a encontrar dicha noción y ahora sé, a riesgo olvidarme de nuevo: “que hablo para alguien que está en el mundo denso, me dirijo a él desde otra dimensión, sutil, situada fuera de los parámetros del tiempo; no hay en esta dominio alguno de Kronos, calendarios…”. Así, la “materia” sutil necesita caretas densas para presentarse ante los palatinos de Zeus y sus descendientes.

Si viene a bien, subo otro recorte del aplec perteneciente a varias jornadas antes del día narrado en el primer mensaje de esta rama. Este trozo narra las postrimerías de la sesión transformadora de los dos miembros de la expedición, Gallardonegro y su primo Labrador, merodeando la entrada del laberinto mientras deciden por cuál de las tres puertas se internan.

Referencias:

    Las palabras que menciona Gallardonegro sobre la Comunidad las encontré en: ”Para los niños españoles“, José Ortega y Gasset”.
    Las de la primera intervención de Labrador (“No creais en nada…”) de Siddharta Gautama Buda
    Las que se refieren a la idiosincrasia del psiconáuta las escribió el Caballero del Escarabajo en El Sendero de la Mano Izquierda:Precepto 173: El adulto, cuando es libre, hace lo que su ser le ordena y ahí radica, precisamente, su libertad: en no ser otro.

El niño, en cambio, aún no puede ni debe conocerse a sí mismo, lo que le exonera de todo pie forzado: su libertad es absoluta.

    Precepto 172: Para que una radio – valga el símil – funcione hay que activarla, buscar en el dial la frecuencia de una emisora y poner atención a lo que sale de los altavoces dejándose llevar por el flujo de las ondas (…) la tercera operación coincide, ce por be, con lo que veinteiséis siglos antes había dicho Lao-Tsé: imita al agua, (texto incluido arriba), no mires atrásQuien frena en una curva, amigo lector, y el viaje psiquedélico está lleno de ellas, sale despedido, se estampa y termina, despanzurrado o, como mínimo, seriamente magullado y humillado, entre abrojos y rastrojos. Y así se convierte en pesadilla la maravilla del viaje psiconáutico. Si te embarcas en él, lector, pase lo pque pase, veas lo que veas, oigas lo que oigas, notes lo que notes, no te asustes, dalo por bueno, sonríe, discurre (en los dos sentidos de la palabra) y no pises, insisto, el pedal de freno ni tires de las riendas de tu caballo. Vale decir: drop out.
    E, incontinenti, los fantasmas se desvanecerán (…) Chau, nos vemos en el paraíso, en la apoteosis de la ética, en el valle de la felicidad, en el alto llano de la sabiduría.
    La explicación “Un ser humano viene al mundo…” de La Prueba del Laberinto
    La última intervención de Gallardonegro la ví en ”El caminante y su sombra”, Nietzsche.

___________________________________________________

Si has disfrutado con esta entrada, subscríbete gratis a Sé y Haz aquí.
Si no, pues nada.

Ir al Índice de artículos

Entradas siguientes »


Lo Esencial es inVisible a los ⊙⊙

Categorías