Esto también me parece importante resaltarlo: en última instancia, los dueños y responsables últimos de nuestras tomas de decisiones somos nosotros. El tarot se puede utilizar para tratar de analizar, valorar y comprender un espaciotiempo particular para un Estado de Con[s]ciencia concreto, pero sería increíblemente insensato justificar una acción porque lo dice el tarot.
He comprobado en numerosas ocasiones el cachondísimo sentido del humor con que me responde en algunas tiradas. Si me vacila, le vacilo. Si se ríe conmigo, me río con él. Si en ocasiones él juega a no tomarse demasiado en serio lo que le pregunto, yo también juego con él a no tomarme demasiado en serio lo que me responde. Me río conmigo, me río de mí, me río para mí, me río porque mí.
Con cada tirada aprendo algo nuevo. Cierto es que acabo de empezar, pero estoy seguro de que así seguirá siendo con el paso del tiempo. En esta tirada en concreto, es la primera vez que se disecciona la frase en dos instancias, marcando más si cabe el sentido de la lectura.
Así como cada uno vivimos/percibimos una parte del fractal Realidad con un determinado Estado de Con[s]ciencia, las reglas del juego las ponemos nosotros. En el tarot, como en la Vida, decidir qué reglas aceptas también es decidir qué reglas impones. Si cada uno podemos escoger nuestro grado de LIBERTAD -y sí, sé que esto es así-, cada uno podemos escoger nuestro grado de esclavitud. En MISreglas del juego, no es necesario que para que funcione el consultante se encuentre físicamente presente, como no es necesario que baraje las cartas, como no es necesario que inicie él la pregunta voluntariamente, como no es necesario que “crea” en el tarot, como da absolutamente igual que lo “desprecie”.
Mi axioma es el siguiente: el tarot funciona (=goza de una Semántica) SIEMPRE.
Ya hemos hablado en otras ocasiones de la importantísima relevancia que tienen nuestras creencias como forjadoras de la Realidad.
Esa es la indemostrablecreencia que arbitraria y libremente decido adoptar en el Sistema Tarot. Visualizo la Realidad como una gigantesca red de Sistemas interrelacionados. El Sistema Tarot, quizás y sólo quizás sea EL Sistema, TODOS los Sistemas. ¿Estaría el I-Ching incluido dentro del Tarot?: no menos de lo que lo estaría el Tarot dentro del I-Ching.
Tal y como dices en otro hilo,
Ariadna escribio:
Luego están las líneas entrecruzadas de lo simultáneo. Eso hace que las distancias no existan para seres que están interconectados. El otro día pusieron un programa de tortugas marinas que explicaba este fenómeno.
Esas líneas existen y son reales. Yo las he visto/percibido/experimentado, científicamente, sí:
AKASHA, Ākāśa, आकाश.
Somos lo que Percibimos. Percibimos lo que Somos. La Vida es Sueño, sí, Y el Sueño es la Vida.
En mi opinión/percepción, no existen seres interconectados y seres que no. TODOS estamos interconectados. TODO está interconectado a TODO. Por eso, durante una consulta del tarot, accediendo a esa gigantesca RED de INFORMACIÓN-ENERGÍA-MATERIA, se accede a ese mismo TODO, eterno e inmutable según Parménides, continuo devenir según Heráclito, intuición/razón y ambos estaban en lo cierto. Cuantos vimos y atrapamos, tantos dejamos; cuantos ni vimos ni atrapamos, tantos llevamos.
Partiendo de ese axioma, no existen unas buenas lecturas de tarot, como no existen unas malas. Cada lectura ES la que ES. Si se quiere, se acepta, si no, se desecha. Y tan ricamente, claro.
Como tampoco entiendo eso de no ver una lectura o un consultante. Si tú juegas a que la última carta que ha quedado en el mazo aclara la frase formada, es tu forma de jugar y yo no tengo nada que decir al respecto. En mi opinión, pensar que hay una forma correcta o incorrecta de leer las cartas me parece una visión un tanto/mucho simplista/reduccionista. Esta es una de las reflexiones más interesantes que tuvimos Ganesh y yo. Me parece importantísimo comprender que el Tarot, como el agua, sigue el camino de menor resistencia, se adapta a ti si TÚ le dejas, fluye contigo, no es nada rígido ni estático o es tan rígido y estático como TÚ decidas ser. Puedo sacar tres cartas y leerlas de izquierda a derecha, pero en la siguiente tirada, si me da la gana, puedo escoger hacer la lectura de derecha a izquierda y el tarot lo comprende y juega contigo adoptando esa regla.
De hecho, partiendo de que concibo nuestro modo de Ser/Estar en el mundo como el de los animales semióticos que somos, reitero que cada tirada, necesariamente goza de tantas interpretaciones como Estados de Con[s]ciencia seamos capaces de acceder. En otras palabras, podemos percibir la Realidad desde infinitos puntos de vista.
Una escala de Con[s]ciencia, una realidad.
Otra escala de Con[s]ciencia, otra realidad.
Un Todofractal, una Realidad.
A una escala, una Parte fractal.
A otra escala, otra Parte fractal.
Una Parte fractal constituye un Todo fractal.
Mismo Todofractal, misma escala, a una resolución, una realidad
Mismo Todofractal, misma escala, a otra resolución, otra realidad
Voluntad: potencia volitiva atributo de cada dimensión (resolución/escala) de Con[s]ciencia.
¿Significa eso que cabrían entonces interpretaciones contradictorias para una misma tirada? En mi opinión, siempre y cuando nos atengamos a la morfosintaxis de las mutantes reglas del juego que hemos escogido libremente, SÍ. Salvo que no serían contradictorias, sino complementarias. En mi opinión, sería extremadamente inocente y raciológico pensar en términos de “contradicción”.
Mira qué simpático el escudo heráldico que se hizo el físico, colega de Einstein y Premio Nobel Niels Böhr.
Contraria sunt complementa.
Así como lo opuesto de un hecho puede ser una mentira, lo opuesto de una Verdad puede ser otra Verdad.
Niels Böhr.
La Esencia del tarot, al menos tal y como lo concibo yo, no entiende de bien/mal, correcto/incorrecto, acertado/desacertado. Tampoco entiendo eso de una lectura “distorsionada”. Para mí, y sólo para mí, cada lectura tiene perfecto sentido en sí misma.
En fotografía hay un ejercicio que he comprobado ser extremadamente interesante para desarrollar la visión fotográfica. Consiste en encerrarse en un entorno limitado, aparentemente monótono, sin ninguna belleza evidente. Una habitación, un cuarto de baño, un almacén. Entonces, forzarse a tirar 50 fotos. Pero no vale con 50 fotos cualquiera, tienen que ser 50 fotos bellas. Si lo haces en con[s]ciencia, puedes tardar perfectamente dos, tres horas en ello, tratando el siguiente enmarque como si se tratara de una meditación Zen.
Con el tarot yo hago lo mismo. Con cada tirada, antes de realizarla, me comprometo conmigo mismo a no abandonar la tirada ni dejarla a medias sin haber percibido una semántica en la lectura. He comprobado que es una forma espectacular de desarrollar esa visión intuitiva.
Si no leo el tarot en un momento dado no es porque “no me encuentre conectado” sino porque libremente he escogido que mi compromiso personal con cada lectura es conectarme. Por eso me gusta contar con el tiempo suficiente. También considero un ejercicio de mantenimiento el hacer, al menos todos los días, una lectura. Puede ser algo muy simple, como sacar una sóla carta y meditar sobre algún detalle de ella, como por ejemplo, las huellas del manto de La Justicia. Pero considero importante mantener una cierta disciplina en realizar todos los días al menos una lectura. Evidentemente, también me tengo dado el permiso para no realizar lectura alguna durante una semanita si es lo que así me place.
Por otra parte, encuentro también increíblemente productivo el obligarme a extraer una frase breve para cada lectura. Creo desde lo más profundo que la Esencia del Conocimiento es la capacidad de Disolver y Coagular de los brazos del Baphomet de Eliphas Levi.
Si soy capaz de sintetizar, coagular tras haber disuelto, para componer una -o varias- sencilla frase, entonces sé que he captado el sentido mejor que en diez líneas de divagaciones o addendums. Las más sublimes y Universales Esencias vienen en frascos pequeños:
Tat Tvam Asi. Atman es Brahman. En Arjé en o Logos…
Para mí, y sólo para mí, y hasta el día de hoy -no sé (ni me importa) qué ocurrirá mañana-, no he percibido mayor semántica e INFORMACIÓN que la contenida en mi muy particular egomemíconmigomío Sé y Haz.
En cuanto a que la persona se encuentre presente, lo considero irrelevante. Basta con que esté presente ahí en mi Estado de Con[s]ciencia. De hecho, en ocasiones me conecto a algún chat para hacer ejercicio de lectura a personas de quienes no sé absolutamente nada, como quien hace footing, vamos. Esas suelen ser muchas de las más significativas lecturas que he hecho hasta el momento. Lo que sí que sé es que no me podría tirar 8 horas haciendo lecturas como si fuera un trabajo. Uf. Imposible.
El tarot es algo muy serio: no se puede jugar con él. Como no se puede jugar con la ouija. Hay que tener el corazón limpio y el campo energético muy fluido.
Nah. El tarot es algo muy cachondo: se debe jugar con él. Ni su correcta lectura es algo reservado exclusivamente para las élites espirituales. ¡Tuuuuuuururú! Expuesto así es una jodida forma de CONTROL más por parte de quien proyecta en los demás aquello de lo que carece: auténtica humildad y HONESTIDAD para consigo mismo.
Lo que no se puede jugar es a tomarse muy en serio a uno mismo o a su taimada limpieza de corazón: quien no es capaz de ver la Sombra, no puede ver la Luz.
“El juego oprime y libera, el juego arrebata, electriza, hechiza.”
JOHAN HUIZINGA, Homo ludens,
El juego es una función llena de SENTIDO, pues en él hay algo que rebasa el instinto mediato de conservación que confiere un sentido a la ocupación vital: Todo juego significa algo, por el hecho de albergar el juego un sentido se revela en él, su esencia, la presencia de un elemento inmaterial. Por lo general, las explicaciones acerca de juego se ocupan superficialmente de qué y cómo se juega, o bien se aborda el fenómeno del juego con los métodos de la ciencia experimental, pero no se le dedica la atención a la peculiaridad del juego, profundamente enraizada en lo estético. Tampoco en los análisis biológicos se explica la intensidad del juego, esa capacidad suya de hacer perder la cabeza en la que radica su esencia, lo primordial, porque al conocer el juego se conoce el espíritu, y es la irrupción espiritual la que cancela la determinabilidad absoluta y hace posible la existencia del juego, lo hace pensable y comprensible. Su existencia corrobora constantemente, y en el sentido más alto, el carácter supralógico de nuestra situación en el cosmos.
Johan Huizinga en su libro Homo ludens dice que el juego es una forma de actividad llena de sentido, no sólo es una función social. No busca los impulsos naturales que condicionan el hecho de jugar, sino que se le considera en sus múltiples formas concretas como una estructura social, y se empeña en comprenderlo en su significación primaria, tal como la siente el mismo jugador, y si se sabe que descansa en una manipulación de determinadas formas, en cierta configuración de la realidad mediante su trasmutación en formas de vida animada, en ese caso hay que comprender, ante todo, el valor y la significación de dichas formas de aquella figuración, y observar la acción que ejercen en el juego mismo y de comprenderlo así como un factor de la vida cultural.
Al juego se invita con ciertas actitudes y gestos ceremoniosos, en él el lenguaje en una palabra nombra, levanta las cosas a los dominios del espíritu, jugando fluye el espíritu creador del lenguaje constantemente de lo material a lo pensado: Tras cada expresión de algo abstracto hay una
M * E * T * Á * F * O * R * A
y tras ella un JUEGO DE PALABRAS.
De esta manera la humanidad se crea constantemente su expresión de la existencia, un segundo mundo inventado, junto al mundo de la naturaleza. De la misma manera en el mito hay también una figuración de la existencia, pues el hombre primitivo trata de explicar lo terreno y funde las cosas en lo divino, y en cada una de esas fantasías con que el mito reviste lo existente, juega un espíritu inventivo.
El juego está fuera de la disyunción sensatez – necedad, pero también del contraste verdad – falsedad, bondad – maldad, porque no es una función moral, en él no se dan ni virtud ni pecado.
Más bien entra en el dominio de lo estético, porque tiende a acompañarse de toda clase de elementos de belleza.
Todo juego es, antes que nada, una actividad libre.
El juego por mandato no es juego sino una réplica de un juego:
El juego es LIBRE, es LIBERTAD.
No es la vida corriente, o la vida propiamente dicha, más bien consiste en escaparse de ella a una esfera temporal de actividad que posee su propia tendencia, que puede absorber por completo, y en cualquier momento, al jugador.
La oposición “en broma” y “en serio” oscila constantemente, el valor inferior del juego encuentra su límite en el valor superior de lo serio.
Por su valor expresivo y por su significación funciona realizando conexiones espirituales: el juego humano, en todas sus formas superiores, cuando significa o celebra algo, pertenece a la esfera de la fiesta o del culto, la esfera de lo sagrado, se aparta de la vida corriente por su lugar y por su duración, estar encerrado en sí mismo es otra de sus características, siempre se juega dentro de determinados límites de espacio y tiempo, agota su curso dentro de sí mismo: Este comienza y, en determinado momento, ya se acabó. Terminó el juego.
Mientras se juega hay movimiento, un ir y venir, un cambio, una seriación, enlace y desenlace, y después permanece en el recuerdo como creación o como TESORO ESPIRITUAL, es transmitido por tradición y puede ser repetido en cualquier momento, otra de sus propiedades esenciales.
Todo juego se desenvuelve dentro de su campo que, material o idealmente, de modo expreso o tácito, está marcado de antemano. De esta manera, no hay diferencia entre un juego y una acción sagrada, ya que ésta se desarrolla en las mismas formas que el juego, tampoco el lugar sagrado se diferencia formalmente del campo lúdico: el estadio, la mesa de juego, el círculo mágico, el templo, la pantalla, son todos ellos, por la forma y la función, campos de juego, es decir terreno consagrado, dominio santo, cercado, separado, en los que rigen determinadas reglas; son mundos temporarios dentro del mundo habitual, que sirven para la ejecución de una acción que se consuma en sí misma.
Dentro del campo de juego existe un orden propio y absoluto, el juego CREA ORDEN, es ORDEN.
Lleva al mundo imperfecto y la vida confusa una perfección provisional y limitada, puesto que la desviación más pequeña estropea todo el juego, le hace perder su carácter y lo anula. Esta conexión íntima con respecto al orden es el motivo de por qué el juego parece radicar dentro del campo estético, porque en la tendencia del juego a la belleza, el factor estético es idéntico al impulso de crear una forma ordenada que anima al juego en todas sus figuras: El juego oprime y libera, el juego arrebata, electriza, hechiza.
Está lleno de las dos cualidades que el hombre puede encontrar en las cosas y expresarlas:
RITMO y ARMONÍA.
Otro elemento importante es la tensión, que quiere decir incertidumbre, azar; es un tender hacia la resolución.
Cada juego tiene sus propias reglas, se determina lo que ha de valer dentro del mundo provisional que ha destacado, y en cuando se traspasan las reglas se deshace el mundo figurado, se acabó el juego.
Cuando hay un jugador tramposo, hace como que juega y reconoce, al menos en apariencia, el círculo mágico del juego, pero se le perdona su pecado más que al aguafiestas, porque es éste quien traiciona por no haberse atrevido a jugar, o porque no debió hacerlo.
El aguafiestas deshace el mundo mágico y por eso es cobarde y es expulsado, aunque puede ocurrir que él componga por su parte un nuevo equipo con nuevas reglas del juego, porque es precisamente el PROSCRIPTO, el REVOLUCIONARIO, el miembro de la SOCIEDAD SECRETA, el HEREJE, quien suele ser extraordinariamente activo para la formación de grupos, y lo hace muchas veces con alto grado de elemento lúdico; además, para los niños aumenta el encanto de su juego si se hace de él un secreto.
El juego, en su aspecto formal, es una acción libre ejecutada “como si” y sentida como situada fuera de la vida corriente, pero que puede absorber por completo al jugador sin que haya en ella ningún interés material ni se obtenga en ella provecho alguno, que se ejecuta dentro de un determinado tiempo y un determinado espacio, que se desarrolla en un orden sometido a reglas y que da origen a asociaciones que propenden a rodearse de misterio o a disfrazarse para destacarse del mundo habitual.
El juego es una lucha por algo o una REPRESENTACIÓN de algo.
Ambas funciones pueden fundirse de suerte que el juego represente una lucha por algo o sea una pugna a ver quién reproduce mejor algo, ya que en el juego se copia algo, se presenta en más bello, sublime o peligroso de lo que generalmente es, su representación es una realización aparente, una figuración, es decir, un representar o expresar por figura.
El juego está lleno de ORDEN, TENSIÓN, MOVIMIENTO, SOLEMNIDAD y
E N T U S I A S M O.
Sólo en una fase posterior se adhiere a este juego la idea de que en él se expresa algo: una idea de la VIDA.
Entre las características formales del juego, la más importante es la abstracción especial de la acción del curso de la vida corriente; se demarca, material o idealmente, un espacio cerrado, separado del ambiente cotidiano. En ese espacio se desarrolla el juego y en él valen las reglas.
También la demarcación de un lugar sagrado es el distintivo primero de toda acción sacra.
El HECHICERO, el VIDENTE, el SACRIFICADOR comienzan demarcando un lugar sagrado, suponen un lugar consagrado también el sacramento y el misterio.
Al igual en el juego está la pista, el cielo y el infierno en la rayuela, el tablero de ajedrez, no se diferencian formalmente del CÍRCULO MÁGICO.
La necesidad de la demarcación y apartamiento se debe a la preocupación de defender lo consagrado de las influencias dañinas de fuera, que serían especialmente peligrosas en el estado que cobra lo consagrado.
El jugador puede entregarse, con todo su ser, al juego, y la conciencia de “no tratarse más que de un juego” puede trasponerse totalmente.
El gozo, inseparablemente vinculado al juego, no sólo se transmite en tensión sino, también, en elevación. Los DOS POLOS del estado de ánimo propio del juego son el ABANDONO y el ÉXTASIS.
Este estado de ánimo es, POR NATURALEZA, INESTABLE.
En todo momento la vida ordinaria puede reclamar sus derechos, ya sea por un golpe venido de fuera, que perturba el juego, por una infracción de las reglas o, más de dentro, por una extinción de la conciencia lúdica debido a la desilusión y desencanto.
El juego es una acción u ocupación LIBRE, que se desarrolla dentro de unos límites temporales y espaciales determinados, según las reglas absolutamente obligatorias, aunque libremente aceptadas, acción que tiene su fin en sí misma y va acompañada de un sentimiento de TENSIÓN y ALEGRÍA y de la Conciencia de Ser de otro modo que en la vida corriente.
HUIZINGA, Johan. Homo ludens. Ed. Alianza, 1990, Madrid. (El libro de bolsillo, 412).
Este y otros textos de Huizinga, acompañado con otras profundas e irracionalesintuiciones que jamás trataré de racionalizar, ni muchísimo menos demostrar, son lo que a mí personalmente me da la pauta para manifestar que Steven Pinker, cuando se refiere a la música como un simple accidente evolutivo sin mayor sentido y, desde el punto de vista biológico, completamente inútil, en mi egomemiconmigomía opinión, Pinker sencillamente NO SE EMPAPA.
Y es, exactamente el mismo motivo por el que en mi opinión, Freud, al despreciar la MÚSICA de la forma en que lo hizo, tampoco se enteró de nada.
Sí es cierto que hay que reconocerle a Freud que al menos intuyó que Nietzsche la tocaba, al referirse a él como la persona con mayor Cognoscimiento de Sí Mismo, que más lejos y profundo había llegado acerca de la esencia de en lo que consiste Ser Humano de cuantas había conocido. Por cierto, Freud le robó a Nietzsche los conceptos del inconsciente, la represión, el sentido de los sueños como ilusiones de ilusiones, o el de la tan pésimamente comprendida proyección. Pero eso no es lo peor, lo peor es que el MIERDA de Freud, en su prepotente altanería tan característica de según qué ambientes científicos, académicos y necesariamente serios, siempre NEGÓ haber leído jamás a Nietzsche. Patético. Como dice el otro… en el caso de Freud, se cumple más que nunca eso de que “el que no es hijo de nadie es un HIJO DE PUTA.”
De hecho, en mi nada academicista y completamente lega opinión, me atrevería a afirmar no-rotunda, no-absoluta y no-categóricamente que estar cuerdo-loco consiste en saber encontrar, componer, crear,jugar y tocar (=to PLAY, en inglés, se utiliza con ambos significados) cada uno su personal
Sinfonía del SeryHacer.
El profundo amor por la música (como la de su admirado-denostado Wagner) que sentía Nietzsche iba, sencillamente… más allá.
Aprehender y Comprender el valor del Arte, de la Belleza, del Juego (LILA lo llaman en el hinduismo), de la Música, tocar la ALEGRÍA del Ser y Hacer es aprehender y comprender al Hombre y su Mundo, a la [R-r]ealidad y al Universo.
Es aprehender y comprender a Ken Wilber, sus holones molones y su sentido del KOSMOS.
Opino de que.
“Sin Música, la vida sería un error.”
Nietzsche
AMO profunda e intensamente sin tensión y tensamente con intensidad el SeryHacer de Glenn Gould. Y su silla. Tanto como me AMO a Mí mismo.
No más, no menos de lo que lo pueda hacer también por Angus Young o Bon Scott. ¡¡Nos ha jodido!!
ACDC / Highway to HELL.
Living easy, livin’ FREE
Season ticket, on a one - way ride Asking nothing, leave me BE!
Taking everything in my stride Don’t need reason, don’t need rhyme
Ain’t nothing I would rather do
Going down, party time
My friends are gonna be there too
I’m on the highway to hell
Highway to hell
I’m on the highway to hell
Highway to hell
No stop signs, speedin’ limit
Nobody’s gonna slow me down Like a wheel, gonna spin it
Nobody’s gonna mess me ’round Hey Satan! Paid my dues!
Playin’ in a rockin’ band Hey Mama! Look at me I’m on my way to the promise land
I’m on the highway to hell
Highway to hell
I’m on the highway to hell
Highway to hell
Le casó el Jodo, por cierto. Je.
Pero, muy especialmente, JUGADOR.
Toditos ellos, empezando por Gould, ¡inmaduríiiisimos para vivir en uni-[n]-formada s[u-o]ciedad, of course! Y anda que el Angus, otro que va de uniformadito por la vida! :D
Marilyn Mason - Highway to Hell
Southpark… ese inocentemente descojonante y decondicionante fenómeno de masas entre millones y millones de rebeldes chavalitos y no tan chavalitos por todo el Orbe…
Me ocurre lo habitual, que me da una pereza enorrrme poner en palabras lo que sencillamente no es transmisible en palabras. Además, ya hace tiempo que me liberé de esa necesidad que en mayor o menor medida tenemos todos de ser comprendidos, por lo que nada más lejos de mi intención que tratar de hacerme explicar o de gustarle a todo el mundo por decreto ley. Al que le guste cómo soy, bien, al que no, también, claro, que a mí plimmmm.
Leo en La Rebelión de las masas del agudísimo José:
“El gesto servil lo es porque el ser no gravita sobre sí mismo, no está seguro de su propio valer y en todo instante vive comparándose con otros. Necesita de ellos en una u otra forma; necesita de su aprobación para tranquilizarle, cuando no de su benevolencia y su perdón. Por eso el gesto lleva siempre una referencia al prójimo. Servir es llenar nuestra vida de actos que tienen valor sólo porque otro ser los aprueba o aprovecha. Tienen sentido mirados desde la vida de este otro ser, no desde la vida nuestra. Y esta es, en principio, la servidumbre: vivir desde otro, no desde sí mismo. “
Y olé.
A lo más que nos limitamos es a realizar un ejercicio de comunicación en el que, en realidad, no existe ningún tipo de comunicación de lo esencial. La palabra no es el noúmeno y tal, vamos, lo de siempre…
¿Le cedemos la palabra un ratito al Jodo?
Lo que se dice es lenguaje, no representación del Todo sino del Mundo.
Lo que se hace es acción del Todo: hechos.
Lo que se muestra es acción de la parte: lo que la parte capta e interpreta de los hechos.
El hecho no se muestra, acontece.
La parte que lo ve lo interpreta.
Esta interpretación es lo que se muestra. Pero la parte es un hecho y también una representación cuando se ve a sí misma.
Quien ve no puede verse.
La parte que se muestra a sí misma es representación. Siendo representación, la parte que trata de captar el hecho para que se le muestre, sólo puede obtener representaciones.
El hecho se le escapa, se le hace impensable.
Si aparece demasiado temprano lo rechazamos. Si aparece demasiado tarde lo negamos.
Para que nos deslumbre a la hora justa tendrá que venir a lo profundo de nuestras entrañas.
Con una inmensa e increíble paciencia lo buscaremos durante siglos, sabiendo que Aquello brillará un instante fugaz y luego nos dejará ciegos. Somos nosotros los que hemos puesto la blancura en las alas del cisne.
Por lo demás, no me siento reflejado ni lo más mínimo en la descripción de trastorno fronterizo, como no me siento reflejado en ningún otro montón de descripciones sacadas del dsm-iv. Que soy rarito de cohones, también hace tiempo que lo sé, eso sí, pero vamos, enchanté de la vie, claro…
No creo haberme expresado bien en lo referente al vacío…
No siento ningún vacío interior, ni lo he sentido jamás en mi vida, ni sé lo que significa la soledad, ni sé lo que es la depresión. Es más, mi percepción al respecto es completamente la opuesta. Toda mi puta vida he sido (y sigo siéndolo) un tío jodidamente alegre, un puto feliz de la vida, vamos. Sí, lo sé, lo sé, se supone que hay que ir por el mundo pidiendo perdón por ser feliz, pero a mí no me sale de los güebos, qué le voy a hassser…
No deja de ser llamativo que en ocasiones el término feliz de la vida tenga connotaciones peyorativas: hasta ese punto llega el pánico en nuestra sociedad ante la palabra felicidad, chirriante y prostituida palabrita donde las haya. De hecho, hiere que alguien se declare tranquilamente un tío feliz. Genera ENVIDIA. Qué cosas.
Como pecado capital, no creo que sea patrimonio exclusivo de los españoles -Díaz Plaja tenía un libro al respecto, que tendré que releer-, ni muchísimo menos.
La Envidia fue precisamente el pecado capital de “John Doe” (”Juan Don Nadie”), en esa peculiar película llamada…
Allí donde existe un vacío existencial, existirá la envidia. Y eso es Universal. Y ESO es lo que les sucede a muchísimos de los que adolecen de incontinencia verbal: se sienten tan jodidamente solos que tratan de llenar ese vacío llenando su vida de sucedáneos y verbalizaciones de sus sucedáneos. En el pecado llevan la penitencia, por supuesto: un buen día, se dan cuenta de que nadie los ha escuchado. Esto se cuenta de pasada en otra película…
Le sucede al personaje que representa Sandra Bullock.
Y a cuento de la envidia, me gustaría matizar. Yo creo que hay, fundamentalmente, dos tipos de envidia: la envidia por el Ser y la envidia por el Tener.
La envidia por el Tener no es más que envidia por el Sercamuflada.
Y una reflexión:
Nos pasamos la vida tratando de crecer en el Tener, acumular más objetos inservibles, esto, lo otro, lo de más allá… y después, cuando observamos que nada nos llena, porque la envidia es hermana de la avaricia y el pedir no tiene fin…
…entonces paradójicamente después comprobamos que resulta que suscita infinitamente más envidias la abundancia de Ser que la de Tener.
Puedes estar podrido de pasta hasta las patas y hacer ostentación pública de la misma, si eso es lo que te dicta tu mezquino ser de pitifuá. Entonces, los demás mezquinos de pitifuá te envidiarán.
AHORA, eso sí… NI SE TE OCURRA decir que eres un tío feliz, porque entonces ya… ¡la has cagao! ¡Hasta ahí podíamos llegar!
Esto lo vemos muy bien en el lenguaje cotidiano. Esta es la explicación del lánnnguido… “¿qué tal estás?” “psscheee… bueeeno, vamos tirando“. Los ingleses tampoco se escapan, ellos responden, literalmente que están “no muy mal” [not too bad] Pero como se te ocurra decir que no sólo estás bien, sino que estás de putísima madre, entonces ya te miran raro… Uyyyy esteeee…
¿Por qué? Evidente. Porque el rico piensa que acumulando en el Tener va a crecer en el Ser, luego, lo que realmentele preocupa es el SER sin embargo… ¡no lo dice! Principalmente, porque es tannnnnnnn ignorante de sí mismo que no lo sabe ni él, claro!
Entonces, en cuanto aparece uno que desborda Ser de la forma más natural… ¡hereeeeeeeeje! Se le puede tolerar y hasta admirar siempre y cuando sea un modelo que nos quede lejos, y muy importante, mientras no nos haga demasiada SOMBRA por hacernos de espejo en el que nos reflejamos para comparar con lo que nosotros Somos.
Ahora, eeeeeso sí… como se atreva a ser feliz y rebosar Ser cerca nuestro… ¡aaaa la hogueeeeeraaaaa con élll!
Aaaaaah… el Hombre… qué curiosa criaturita somos…
Lo de ser un tío feliz de la life, no creo haber hecho absolutamente nada para merecerlo, me ha tocado y ya está, salvo Ser Yo mismo a capa, espada, látigo y cushillo hamonero si se tercia, y eso es algo que puede hacer
C-U-A-L-Q-U-I-E-R-A.
A otros les tocará pasarlas putas y de eso no estamos libres nadie, por supuesto. Lo del yo y las circunstancias del Ortega, vamos…
Vivo la soledad del estar conmigo mismo como un auténtico paraíso, soledad que busco activamente. Y no me tengo por alguien asocial, mas al contrario, DISFRUTO enormemente del placer de una buena conversación. Lo que sí que imagino que soy a los ojos de determinados demáses será un poco nazi para seleccionar con quién, eso sí. Tengo tolerancia CERO para los vampiros de tiempo y/o espacio vital, aburridos de sí mismos que no saben con qué llenar sus horas. Y soy extremadamente poco políticamente correcto, no me importa ni lo más mínimo lo de quedar bien o mal. Vamos, que me la traen moderadamente floja los juicios ajenos, me dejan completamente indiferente.
Pero no del indiferente que tratan de practicar algunos mientras por dentro les chirrían los dientes , no, qué va… del indolentemen-e-te indiferen-e-te: obviamente, rasgos psicópata-narcisistas, imagino…
Curiosamente, notas cómo la gente al principio te señala con el dedo mientras después, secretamente… ¡te envidian! mwuaahahah
Pues eso, lo del Tony Montana:
Sois todos unos CARACULOS. ¿Sabéis por qué? Porque ninguno tenéis los cojones para ser lo que queréis ser.
“Necesitáis a gente como yo, para que podáis señalarlos con el dedo y decir “¡mira, ahí está el chico malo!”.
¿Y eso en qué os convierte? ¿En chicos buenos? No os engañéis. No sois mejores que yo.Simplemente sabéis cómo esconderos, y cómo MENTIR.
Yo no tengo ese problema. Siempre digo la verdad. Hasta cuando miento.“
Nunca me he sentido ni sólo, ni deprimido ni muchísimo menos vacío. Sin embargo, y paradójicamente -las paradojas son la verdad, que decía el otro…Wilde, creo recordar-, sí he comprendido en qué consiste el vacío existencial, una suerte de vacío metafísico que va infinitamente más allá de la sensación de soledad. Es un estar c-o-m-p-l-e-t-a-m-e-n-t-e solos ante nosotros mismos y ante el mundo.
Vivimos la soledad como una tortura completamente condenable y perniciosaA PRIORI. No somos capaces, ya no de pasar 9 meses en compañía de uno mismo, qué va, sino de vivir un día entero sin teléfono móvil. Por cierto, hace semanas que no enciendo el mío. A este respecto, tengo una curiosa política que suele dejar perplejos a propios y extraños -salvo a los que ya tengo curaos de espanto, of course - : si es lo suficientemente importante, ya me enteraré. ¿Facilíiisimo, verdad?
¿Un solitario vocacional que ya he sacado de paseo por aquí?
¡No voy a ser yo cascarrabias!
¡Si no me interesa hablar con nadie!
Yo todo lo que estoy trabajando ahora es lenguaje de incomunicación.
Yo quiero estar solo.
La comunicación es la escritura poética. Protegerme en un pedazo de papel. ¡Yo la única felicidad que siento es cuando veo la página en blanco! ¡Es el Dios mío de papel!
Me decías tú cascarrabias, ¿no?”
Un vejete amargao y cascarrabias, ¿verdad?
JA.
Otro jodido FELIZ de la Vida.
Me vuelve a dar una pereza enorrrme hacer una reflexión sobre la demonización que se hace de conceptos como soledad, espíritu, realización, con[s]ciencia… en nuestro contexto sociocultural, de libre mercado y consumista a/hasta la muerte.
Tú mismo te has referido a ello como “desnudarse”, con el implícito pudor de quien hablase de algo prohibido. Me resulta muy curioso que en el mismísimo Génesis se hable del concepto de desnudez tan pronto Adán y Eva muerden la manzana. A mi parco entender, uno de los capítulos más significativos de toda la Biblia. En su día, por aquí dejé una reflexión al respecto del Génesis:
Además, tampoco iba a decir nada nuevo, nada que no hayan denunciado ya hasta la saciedad tantísimos otros… Fromm, Foucault, Baudrillard, el mismísimo Ratzinger… etc. etc. etc… Es la sutilísima forma en la que, entonces, y de forma completamente servil para con unos intereses, se hace uso de la psiquiatría como arma para luchar contra el rebelde ante el comotodoelmundosabe, de tan sutil forma, que incluso gentes bienintencionadas como tú le previenen a uno contra trastornos, patologías, enfermedades con las que a uno le podrían etiquetar como se empeñase en abundar en ese camino.
¿Has reparado en la descripción que he hecho de esta etapa como la más enriquecedora y PLENA? No hay problema… afortunadamente, taaambién hay una explicación para eso…: el enfermo vive sus períodos maníacos y carece por completo de capacidad para juzgar qué le conviene… ya…
¡tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuururú!
Lo que dudo que se te ocurriría -a ti o a cualquiera en su sano juicio- es contemplar la posibilidad de que, como siga por ahí, podría acabar como Montaigne, que se tiró ya no 9 meses sino más de 10 añitos retirado del mundanal ruïdo -que versaba Fray Luis- en su torre de marfil, mientras escribió sus magistrales Ensayos, fruto y cumbre del apasionante viaje a su particular Nosce Te Ipsum. O Joseph Campbell , que se tiró 5 añitos en una cabaña, alejado de todo y de todos, leyendo apasionadamente sobre mil temas diferentes. Después se refirió a ese período como uno de los más gratificantes de su vida. Y lejíiisimos estoy yo de Montaigne o Campbell, hasta ahí [todavía] no llega mi megalomaníaco narcisismo, pero sí que creo poder atisbar de qué iban ambos dos.
Qué quieres que te diga chico, me parece infinitamente más ENFERMIZO tirarse 50 horas a la semana durante 40 años de vida pofesional sentando el culo en un curro gris, vestido de hombrecito gris, trabajando para hombrecitos grises con falsas sonrisitas grises que a buen seguro producen grises edemas pulmonares precocinados en
escocidísimas y rojísimas ALMORRANAS VITALES.
Elige la vida.
Elige un empleo.
Elige una carrera.
Elige una familia.
Elige un televisor grande que te cagas.
Elige lavadoras, coches, equipos de compact-disc y abrelatas electricos.
Elige la salud: colesterol bajo y seguros dentales.
Elige pagar hipotecas a interés fijo.
Elige un piso piloto.
Elige a tus amigos.
Elige ropa deportiva y maletas a juego.
Elige pagar a plazos unos trajes en una amplia gama de putos tejidos.
Elige el bricolaje, y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana.
Elige sentarte en el sofá y ver teleconcursos que embotan la mente y explotan el espíritu, mientras llenas tu boca de puta comida basura.
Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo, siendo una carga para los jóvenes a quienes has engendrado para reemplazarte.
Si está en mis manos, yo te echo todos los cables que hagan falta, pardiez, ahora sí, te digo como el Maharshi al U.G. Krishnamurti cuando le preguntó si sería capaz de iluminarle… ¿estás seguro de que serías capaz de soportarlo?
Es coña, no me gusta dar consejos ni jugar a los médicos: siempre he atesorado todos y cada uno de los “errores” que he cometido sin ayuda de nadie. Sin embargo, sí puedo compartir contigo una de las MEJORESreflexiones que me han hecho a mí: no esperes que mucha gente te comprenda.
He observado una sucintíiisima peculiaridad -algunos lo tildarían claramente de una patología- en no pocos de todos aquellos profesionales relacionados con la ayuda a los demás: Maestros, enfermeros, médicos, psicoterapeutas, psicólogos, psiquiatras, cooperantes, voluntarios…etc…:
Una increíble necesidad de ayudar al otro porque, a quienes necesitan ayudar es… a sí mismos.
El refranero español es más explícito:
Consejos vendo, que para mí no tengo.
Por aquí, cuando vas a una cafetería y pides más azúcar, te muestran el azucarero y te dicen: “help yourself”: ayúdese Vd. mismo. (=sírvase Vd. mismo). La primera vez que lo escuché… me encantó.
Sugerencia: concédete un regalo. Olvídate de todo durante una semanita y ponte a leer a Montaigne tranquilamente.
¡Es gratis, como las mejores cosas de la vida, que astutamente cantaba Sinatra!
Además, te ibas a reír un montón, el tío tenía un afiladíiisimo y penetrante sentido del humor, empezando por reírse de sí mismo, mientras soltaba levíiisimos latigazos por doquier. Un tío, que, por cierto, desde su torre de marfil y con todito el alejamiento del mundanal ruïdo que se quiera, exaltaba el concepto de la amistad.
Hay más perlitas para conocer la esquiva y escurridiza naturaleza humana en los Ensayos de Montaigne que en tres baldas llenas de académicamente formolizantes y asépticos libros de investigaciones…
Dionisos sin embargo sí que me cae bien, mira tú por where. También le caía bien a Niche, por cierto. Ahora, de ahí a identificarme con él… Unas veces iré de Dionisos, otra (las menos) Apolo, otras de Ariadna y otras del mismísimo laberinto, esos que tantísimo le gustaban a Borges… Unas veces Principito, otras veces de astrónomo, otras del piloto y otras la mismísima ROSA.
…y otras del mismísimo ZORRO.
¡Pues claro coñññio!
Lo del “Homo sum: humani nil a me alienum puto”.
Nada de lo humano me es ajeno, que decía de forma no excesivamente críptica el Terencio!
Todo es un juego. JUEGO. La vida misma es un JUEGO. En la India lo llaman Lila.
“<< La imagen que encendió en mí la primera chispa fue la reencarnación como expresión de lo estable en lo fluyente, en una palabra: como expresión de la continuidad de la tradición y de la vida del espíritu.
Cierto día, antes de que intentase la redacción de obra alguna, tuve la visión de un “transcurrir la vida” individual, pero supratemporal. >>”
Esto de la vida como juego o sueño, puede sonar muy poético, mítico -en el sentido peyorativo del término-, muy idílico, bucólico, pastoril y tal… hasta que trasciendes la metáfora y lo comprendes, en lo más profundo de tu Ser y con toditas y cada una de tus mitocondrias.
Acertadísimamente ese despertado llamado Serrat llamaba a unos individuos la marrrr de peculiares que se pasan el día jugando, completamente Dionisíacos y amorales… los Locos bajitos.
Esos locos bajitos que se incorporan
con los ojos abiertos de par en par,
sin respeto al horario ni a las costumbres y a los que, por su bien, hay que domesticar.
Niño
deja ya de joder con la pelota.
Niño,
que eso no se dice,
que eso no se hace,
que eso no se toca.
Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos
para dormir.
No empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocación.
Les vamos transmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada
y en cada canción.
Nada ni nadie puede impedir que sufran,
que las agujas avancen en el reloj,
que decidan por ellos,
que se equivoquen
que crezcan
y que un día
nos digan adiós.
Brevemente, a ti y a cualquiera, te (os) invito a que reflexiones sobre lo siguiente:
Desde la Ciencia, suele ser perfectamente coherente plantear continuamente desafíos a los modelos clásicos de concepción de la realidad. [No]-Existencia de Tiempo y Espacio, Física, Con[s]ciencia, Cosmología… etc. etc….
Sin embargo…
…¿qué pensaría, tú o cualquiera en su sano juicio, con un fermosísimo DSM-IV parapetado en el cajón, de alguien que, no sólamente cuestionara lo ilusorio de tan simpáticos conceptos como ESPACIO y TIEMPO, o del concepto de causalidad, sino que además tuviera plenacerteza desde la experiencia de lo intuitivo de que eso ES ASÍ porque él hubiera visto que sea así? ¿Qué pensarías de alguien que te dijera que sus mayores alucinaciones al respecto de la realidad hubieran sido sin la más leve traza de drogas en su organismo? Y de la existencia de los chakras ya ni hablamos, of course…
Entonces es cuando le contarían que debido a la falta de sueño, el stress, la tapa del delco y los zurullos de los manguitos, la sobreexcitación de la pineal podría inducir alucinaciones vía DMT endógeno que blahblahblah… explicando así cómo funciona la tele sin mentar ni por lo más remoto la semántica del programa que echan, me lo sé…
tictactictactictactictac
No es que me vuelva loco la realidad…
pero es el único lugar donde conseguir una comida decente.
Groucho Marx
Lo verás. Chambao. ¡Y que viva Malaka, coññññio!
Si me escuchas te voy a cantar, cantar Lo que aprendí sin tener que estudiar, ni na, ni na
Que cada uno tiene que recorré un camino
Mágico y divino
Que no hace falta el poder del gobierno terrenal, ni na
Que quien usa la mentira, en la mentira vivirá
Y que quien traiciona, traicionao se sentirá
El racista en sus carnes, el racismo sentirá
Que quien no perdona, otros le perdonarán
Hay quien dice que aquí, que aquí no hay ná de ná
Que no existe un Dios, respeto esta opinión, pero
Esta fuerza mágica que tó lo mueve
Roba nuestra atención, on, on, on
Algún día lo verás, tú lo verás
Algún día lo verás, y te van´entrá´ ganas de llorar
Que quien no engaña, no le engañan,
Que quien no miente, no le mienten
Y el que perdona, le perdonan El que respeta, le respetan
El que comprende, le comprenden Y a quien escucha, se le escucha
A quien pide se le da, si sabe lo que pide y cómo llamar
Algún día lo verás, tú lo verás
Algún día lo verás, y te van´entrá´ ganas de llorar
Aunque la fe no se ve, si quieres una prueba física
Y visible de que existe un Dios, yo te digo a ti
Que la fe sólo se ve con los ojos del amor, love, love, love
Tal y como yo lo concibo, el Tarot para mí es una herramienta proyectiva.
Mi particular idea al respecto es que el Tarot no es más que un ESPEJO en el que se proyectan y reflejan el Estado de Con[s]ciencia de la Realidad del consultante, el Estado de Con[s]ciencia de la Realidad del tarólogo y lo numinoso -cualquier cosa que sea lo que eso signifique-, para un espaciotiempo correspondiente al AQUÍ y al AHORA.
Curiosamente -o no tanto-, y por paradójico que pueda parecer, mi postura al respecto es de un escepticismo radical. Esto, explicado, quiere decir que, racionalmente, no me planteo la certeza epistemológica de la lectura o el mecanismo por el que lo percibido funcione o deje de funcionar. En ocasiones, sin embargo, ante la subjetiva semántica que percibo en una tirada, no puedo evitar que la perplejidad desde lo racional me asombre.
A modo de ejemplo, la vez que recientemente me salieron, para dos personas distintas y dos consultas diferentes, las mismas cartas en el mismo orden, en el mismo día, ambas tiradas seguidas la una de la otra. Como suena.
En estas ocasiones, racionalmente escojo no plantearme ni analizar lo observado buscando una explicación por lo raciológico, pues sé que no la encontraría.
Hago mío el aserto de Buda en el Dhammapada: Verdad es lo que es Útil.
Es decir, si lo que leo me resulta útil, como fuente de posteriores reflexiones o nuevas preguntas, lo tomo. Si no observo nada útil, lo desecho. Así de sencillo. Y sí, obviamente, son muchas más las veces que encuentro algo útil que las que no, otrosí, para mí no tendría excesivo sentido seguir profundizando y aprendiendo con él. Quiero decir, hasta ahora, personalmente siempre le he encontrado utilidad a todas y cada una de las tiradas que he practicado.
Si se trata de una utilidad “objetiva” o “subjetiva” al análisis científico, me es indiferente. Si se trata de una autosugestión o verdaderamente corresponde a una realidad objetiva lo que percibo en las cartas, también me es indiferente. Mi único parámetro de evaluación es la utilidad que recibo de cada lectura.
La intuición y sólo la intuición, unida a ciertas experiencias eSotéricas -las eXotéricas no me interesan-, me dice que durante una lectura de Tarot, en el Estado de Con[s]ciencia adecuado es posible acceder al Incon[s]ciente Personal y a lo que Jung daba en llamar el Incon[s]ciente Colectivo. ¿Un almacén Universal de Información? ¿Los registros Akáshicos? ¿Simplemente una estructura fractal de nuestra Con[s]ciencia? No lo sé. Ni me importa.
El tarólogo crea su caos particular barajando las cartas. El consultante crea su caos particular escogiendo los números. Entropía. ¿Será el caos una vía para acceder a determinados Mapas del Territorio Realidad residente en el Incon[s]ciente por medio de la intuición o acaso las cartas reflejen el mismo Territorio? No lo sé.
En cada tirada hay dos partes. La morfosintáctica, consistente en interpretar las cartas conforme a unas reglas, derivadas ya no sólo de lo que se ha podido estudiar o leer acerca de ellas sino, muy especialmente, conforme a la carga semántica con la que el tarólogo experimenta y vive cada carta.
Y por otra parte está la semántica o interpretación que emerge de la morfosintaxis.
Por otra parte, personalmente no concibo las reglas como fijas, sino como mutantes. Es decir, el significado de una carta puede variar para el tarólogo a lo largo de su vida. El “Universo” (disculpas de antemano si resuena a “new age”), el Incon[s]ciente Colectivo o eso que sea con lo que se contacta, comprende la propia comprensión que tiene el tarólogo de cada carta y juega al uso.
Es decir, personalmente, parto de la base de que, independientemente del Estado de Con[s]ciencia tanto de tarólogo como de consultante, las cartas que salen son las cartas que deben salir y ningunas otras.
Del igual forma, cualquier tirada, por definición tiene infinitas interpretaciones. Y, esto, en mi opinión, es muy importante tratar de comprenderlo: siempre y cuando nos atengamos a la morfosintáxis presentada, no existe una interpretación ÚNICA o más ni menos válida que otras.
Bien cierto es que en ocasiones, en función de la intuición del tarólogo, una interpretación se presenta como muy fuerte o evidente, sin saber muy bien explicar el porqué.
Cuando estoy en proceso introspectivo, me gusta sacar varias lecturas para una misma tirada, pues, para mí, es la mismísima metáfora de que la Realidad puede ser aprehendida desde infinitos puntos de vista.
Igualmente, me gusta plantear una lectura de tal forma que haga de mero traductor de la morfosintáxis de las cartas, presentando los diferentes enfoques al consultante, puesto que toda tirada se puede cargar desde una lectura positiva o negativa, aunque yo más bien preferiría la terminología de un análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades).
Tampoco concibo el concepto de repetir una pregunta, pues el momento PRESENTE es Único, de modo que, aparentes idénticas preguntas son preguntas diferentes, pues ni tarólogo ni consultante ni espaciotiem